• La glucosa es
un sustancia indispensable para la vida.
•
Por combustión de la glucosa el organismo obtiene
la mayor parte de la energía que precisa.
•
La glucosa se acumula en las células. El hígado
es el órgano que almacena mayor cantidad.
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Los niveles en sangre deben situarse en todo momento
entre 80 y 120 mg/dl.
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La glucosa en sangre se hace agresiva para los vasos
arteriales grandes y pequeños cuando está
en valores altos.
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Los órganos más perjudicados por el
daño de los vasos sanguíneos son los
ojos, riñones y también las extremidades
(pies y piernas).
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Los niveles de glucosa se elevan peligrosamente cuando
falla la producción de insulina en el páncreas.
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Cuando la producción de insulina es insuficiente
deben tomarse antidiabéticos orales que ayudan
al páncreas a producir insulina.
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Las comidas con elevados contenidos de hidratos de
carbono, deben reducirse y especialmente aquellos
que son de absorción rápida: pan, patatas,
arroz y pastas.
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Los alimentos que contienen fibra enlentecen la absorción
de hidratos de carbono, lo cual es saludable: alimentos
integrales, cereales, verduras y fibra añadida
a la dieta.
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La fruta entera es más saludable que los zumos
porque hace más lenta la absorción.
I.
Déficit parcial (diabetes del adulto)
El paciente puede pasar
una fase inicial sin manifestaciones específicas,
por lo que cuando se diagnostica puede llevar ya años
de evolución. De aquí la importancia
de controlar periódicamente los niveles de
glucemia a partir de los cuarenta años.
Manifestaciones:
• Sed moderada.
•
Prurito vulvar y anal acentuado.
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Frecuente obesidad e hipertensión.
II.
Déficit total (diabetes del joven)
Frecuentemente se manifiesta
de forma brusca (coma hiperglucémico) con pérdida
del conocimiento.
Manifestaciones:
• Sed y hambre
muy acentuada
•
Prurito vulvar moderado
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Orina abundante, día y noche.
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Perdida de peso notable